La fábula del lobo y el cordero.

Atreverse a educar es tener el atrevimiento de vivir con el conflicto, mirándolo cara a cara, afrontándolo, y desde una propuesta no necesariamente competitiva (ganar-perder) sino cooperativa (ganar-ganar).

Martha Bruguet: El conflicto define en buena parte el hecho de vivir, es connatural a la vida misma y a todas las manifestaciones de ésta. Todas las épocas históricas, todos los países, razas, grupos y clases sociales; todas las edades, hombres y mujeres, experimentarán y vivirán, consigo mismo o en sus relaciones con su entorno, situaciones de conflicto.

El conflicto está presente en el primer y en el último acto de nuestra vida, en el nacer y en el morir, al crear algo nuevo y al mantenerlo.[3] No siempre podremos resolver solos conflictos que tenemos con otras personas, en ocasiones requerimos de una o un tercero neutral e imparcial que: no nos juzgue; que no declare quien está en lo correcto o está equivocado; que no nos “resuelva” el conflicto, aunque parezca que eso deseamos, al contrario, que nos facilite el camino para la resolución del conflicto.

Este tercero neutral e imparcial se denomina mediador, y el proceso que facilita para la resolución de conflictos de otros se denomina: mediación.

El presente trabajo tiene por objeto describir el panorama general sobre la mediación escolar como método eficaz para la resolución de conflictos en las escuelas.